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Novedades en microbiota y probióticos en COVID-19

Cuando el tsunami del COVID19 estaba a punto de barrernos, escribí este artículo sobre microbiota, probióticos y algunas estrategias de suplementación nutricional en COVID-19.

Desde entonces han pasado muchas cosas. Parece que hace toda una vida de aquello. Sobre mis vivencias en el hospital – los dos, que «yo estuve en IFEMA» – quizá escriba otro día.

A fecha de 24 de mayo de 2020 hay 14231 publicaciones indexadas en Pubmed sobre la pandemia y el SARS-CoV-2, además de artículos en portales editoriales que aún no se han indexado. La cifra aumenta de forma vertiginosa cada semana. ¿Hay algo nuevo sobre microbiota y probióticos en COVID-19?

Publicando, que es gerundio

Reviso lo que se escribe sobre COVID-19 con frecuencia. La mayoría de las publicaciones son cartas, comentarios breves, casos aislados… posiblemente el número de artículos sea excesivo y con la vorágine es difícil distinguir a veces lo que es interesante o relevante de lo que no.

En mi opinión (personal y por lo tanto subjetiva) mucho de lo publicado no aporta gran cosa.

Aun así, para mi trabajo en el hospital me interesa actualizarme sobre COVID-19. Mi  interés personal me lleva a buscar con más atención lo relacionado con la microbiota, los probióticos y la nutrición. Veamos qué podemos encontrar sobre microbiota  y probióticos en COVID-19 hoy. Otro día comentaré el aspecto nutricional.

Hoy, 24 de mayo,  hay 14 publicaciones en PubMed utilizando dichas palabras clave con el conector “AND”. Artículos en inglés o que realmente se centren en la microbiota son menos de la mitad. Veamos los que pueden resultar más interesantes.

Una tímida nota en Lancet y cartas en Eur Rev Med Pharm Sci

El 25 de abril se publicó una nota en Lancet con el título «Probiotics and COVID-19: one size does not fit all«. La nota es brevísima, para concluir que «es probable que la modulación de la microbiota intestinal en COVID19 y sus comorbilidades es necesario que sea dirigida e innovadora». Poca chicha por muy Lancet que sea.

En una revista (European Review for Medical and Pharmacological Sciences) se publica una carta sugiriendo el uso de cepas de L. rhamnosus y B. lactis. Además, sugieren el uso de polifenoles, zinc, prebióticos y postbióticos.

En la misma revista se publica: “Editorial – COVID-19 and the microbiota: new kids on the block” para decir que “[…] es obligatorio centrar el foco en este tema para comprender mejor por qué algunos de los pacientes eran totalmente asintomáticos o desarrollaron síntomas leves, mientras que otros sufrieron un síndrome respiratorio grave. ¿Podemos hipotetizar que las diferencias en la composición de la microbiota intestinal y pulmonar pueden influir en la gravedad de la infección relacionada con COVID-19?”. Dicho queda, ¿cogeremos el testigo?

Una revisión superficial

El artículo de Dhar en Virus Research (13 de mayo) revisa primero de forma breve el eje intestino-pulmón. Me resulta curioso que escriban: “hay pruebas ahora que sugieren la presencia de distintos microorganismos en el pulmón”, con una referencia del 2017. Hay bastantes publicaciones y más recientes como para realizar una afirmación tan tibia.

A quien le interese, recomiendo por ejemplo el artículo de Invernizzi  aunque posiblemente no estuviera a disposición de los autores cuando redactaron su manuscrito. El artículo de Taylor sobre microbioma respiratorio es del año pasado y también es recomendable.

Los autores comentan la importancia de la microbiota en la modulación del sistema inmune. Hay una imagen en el artículo que ilustra este equilibrio que se pueden ver en este enlace.

Por último, mencionan una obviedad que no por ello es menos necesario recordar. La alimentación juega un rol fundamental en la configuración de la microbiota intestinal y por lo tanto, influye mucho en el estado de salud del huésped. Se recuerda la importancia de los carbohidratos accesibles a la microbiota (la “fibra”), y la posibilidad de usar algunos probióticos o bien sinbióticos en el tratamiento de estos pacientes. Igualmente se incluye una figura que resume este mensaje. (Recomiendo un artículo de divulgación reciente de la dra África Villarroel sobre el sistema inmunitario y la alimentación.)

El artículo es algo superficial y no se profundiza nada en cepas de probióticos. Es cierto que hay muy poco publicado sobre el tema de momento. Siempre es difícil llevar a cabo estudios sobre microbiota en la sanidad pública. Y ahora, en el contexto de la pandemia, más aún.

Un estudio de microbioma fecal en COVID-19: pequeño pero interesante

Hay un estudio (Zuo et al) en el que se investigan los cambios en los microbiomas fecales (por metagenómica de 2-3 muestras de heces/semana durante la hospitalización) de 15 pacientes con infección por SARS-CoV-2 durante la hospitalización. Además se explora la asociación de la disbiosis con la gravedad y la presencia del virus en las heces. El COVID-19 se clasifica como leve, grave o crítica. Se comparan los datos con los del microbioma fecal de 6 sujetos con neumonía no-COVID y 15 individuos sanos.

Se comprobó que los pacientes con COVID-19 tuvieron alteraciones significativas de su microbioma fecal, con aumento de patógenos oportunistas y disminución de los comensales beneficiosos. Además, la disbiosis intestinal persistió después de la eliminación del SARS-CoV-2 y la resolución de los síntomas respiratorios.

La abundancia basal de Coprobacillus, Clostridium ramosum y Clostridium hathewayi se correlacionó con la gravedad de COVID-19. Por otro lado, hubo una correlación inversa entre la abundancia de Faecalibacterium prausnitzii (especie clave de la fracción muconutritiva de la microbiota) y la gravedad de la enfermedad. En el transcurso de la hospitalización, Bacteroides dorei, Bacteroides thetaiotaomicron, Bacteroides massiliensis y Bacteroides ovatus, que se sabe que regulan negativamente la expresión de ACE2 en el intestino de ratones, se correlacionaron inversamente con la carga de SARS-CoV-2 en muestras fecales de pacientes.

Probióticos, microbiota y COVID19: ¿sí o no?

En definitiva, veo que lo que escribía yo misma hace dos meses y medio se mantiene bastante vigente a día de hoy. Sirva esto para actualizarlo. Cierto que no hay un ensayo clínico doble ciego aleatorizado con probióticos. Probablemente no lo vaya a haber. El tratamiento o la prevención con microbioterapia, inmunonutrición y suplementación nutricional es complicado para los ensayos clínicos estándar.

Durante mi trabajo en el hospital y en IFEMA, con alta exposición al virus por el contacto con literalmente centenares de pacientes infectados por SARS-CoV-2, he tomado varios suplementos nutricionales personalizados (por mí misma) para mi caso, siendo un pilar fundamental los probióticos y también los prebióticos. No me han faltado L. casei LC11, L. paracasei LPC37, L. plantarum LP115 o L. fermentum LF31, además de algunas cepas de bifidobacterias.

Referencias

1. Mak JWY, Chan FKL, Ng SC. Probiotics and COVID-19: one size does not fit all [published online ahead of print, 2020 Apr 24]. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2020;S2468-1253(20)30122-9. doi:10.1016/S2468-1253(20)30122-9.
2. Di Renzo L, Merra G, Esposito E, De Lorenzo A. Are probiotics effective adjuvant therapeutic choice in patients with COVID-19?. Eur Rev Med Pharmacol Sci. 2020;24(8):4062‐4063. doi:10.26355/eurrev_202004_20977
3. Gasbarrini G, Dionisi T, Franceschi F, Gasbarrini A. Editorial – COVID-19 and the microbiota: new kids on the block. Eur Rev Med Pharmacol Sci. 2020;24(9):5189‐5191. doi:10.26355/eurrev_202005_21218
4. Dhar D, Mohanty A. Gut microbiota and Covid-19- possible link and implications [published online ahead of print, 2020 May 13]. Virus Res. 2020;285:198018. doi:10.1016/j.virusres.2020.198018.
5. Invernizzi R, Lloyd CM, Molyneaux PL. Respiratory microbiome and epithelial interactions shape immunity in the lungs. Immunology. 2020;160(2):171‐182. doi:10.1111/imm.13195.
6. Taylor SL, O’Farrell HE, Simpson JL, Yang IA, Rogers GB. The contribution of respiratory microbiome analysis to a treatable traits model of care. Respirology. 2019;24(1):19‐28. doi:10.1111/resp.13411.
7. Zuo T, Zhang F, Lui GCY, et al. Alterations in Gut Microbiota of Patients With COVID-19 During Time of Hospitalization [published online ahead of print, 2020 May 19]. Gastroenterology. 2020;S0016-5085(20)34701-6. doi:10.1053/j.gastro.2020.05.048

(Este artículo es una revisión de la literatura científica sobre el tema publicado entre marzo y mayo de 2020. No es un consejo médico. Para cualquier intervención individualizada se debe consultar con un profesional de la salud actualizado.)

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4 Comments

  1. Probióticos
    noviembre 3, 2020

    Hola, Sari, te cuento que me gusta mucho investigar y leer sobre las diferentes formas de cuidarse, salud física y mental, me encontré con tu artículo, he leído mucho sobre los probióticos, la verdad no lo había relacionado con el covid-19, es una tontera, ya que es lo vigente .
    Podrías escribir algo respecto a cepas de bifidobacterias, primera vez que escucho hablar de ellas.

    Responder
    1. Sari Arponen
      noviembre 11, 2020

      Pues sí, tiene mucho que ver!, es apasionante.
      Tomo nota de las bifidobacterias 🙂

      Responder
  2. Salvador
    septiembre 27, 2020

    Hola Sari, soy fan de los probioticos tambien. He logrado bajar el colesterol mio y tener a raya el Crohn de mi hijo, por ejemplo. Me interesa saber donde consigues las cepas que aconsejas para el Covid19. Gracias.

    Responder
    1. Sari Arponen
      octubre 17, 2020

      Hola: sí, muchas cepas son muy interesantes 🙂

      Responder

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