Alimentación prebiótica

Alimentación prebiótica y antiinflamatoria

Somos lo que comemos

Para tener buena salud, la alimentación es básica.

“Somos lo que comemos”. Es una frase de Ludwig Feuerbach, un filósofo alemán del siglo XIX. Dijo: «Si se quiere mejorar al pueblo, en vez de discursos contra los pecados denle mejores alimentos. El hombre es lo que come». A Hipócrates se le atribuye algo muy parecido: “Que el alimento sea tu medicina, y tu medicina tu alimento”, aunque hay quien dice que este padre griego de la Medicina en realidad no llegó a formular esa frase.

Por desgracia, hoy en día muchas personas comen productos que les hacen enfermar. Y no comen comida de verdad, con los múltiples micronutrientes necesarios para el adecuado funcionamiento del organismo. De hecho, hace unas semanas surgió la noticia: «La mala alimentación mata más que el tabaco» (1 de cada 5 muertes serían por este motivo; lógicamente a menudo se asocian la mala alimentación con otros factores de riesgo) – y esto se publicó en Lancet, una de las revistas científicas del campo de la biomedicina más importantes del mundo.

¿Alimentos o productos?

Así a ojímetro, el 90% de lo que se vende en un supermercado son “productos”, cosas procesadas o ultraprocesadas con código de barras. Si algo contiene más de un ingrediente, ya puede ser considerado “sospechoso”. Quizá esto sea exagerado y podamos aceptar un par de ellos. Lo que es un hecho es que cuantos más ingredientes tiene un producto, más probabilidades hay de que se haya colado M****A en el mismo. ¿Qué digo colado?; no, colado no.

Lo «malo» está ahí a propósito: azúcar a cascoporro, grasas chungas no, lo siguiente (“La naturaleza no hace grasas malas, sólo las hace el ser humano”). Y aditivos de diverso tipo: edulcorantes, emulsionantes, conservantes… No todo lo que lleva una letra “E” es “malo” per se, no. No se trata de quimiofobia porque sí. El E330 o ácido cítrico está presente en los cítricos y es inofensivo. El E-100 es curcumina, el E-101 riboflavina (una vitamina del grupo B), pero el E-102 es tartrazina o “amarillo 5”. Oigan, ¿el amarillo 5 suena a comestible? Se ha relacionado con TDAH en niños, y puede provocar alergia y urticaria y aumentar de forma excesiva la liberación de histamina. Estuvo prohibida en Austria y Reino Unido hasta que la UE dijo que qué era eso de andar prohibiendo cosas que a la industria le vienen bien.

Pero no quería meterme a hacer una revisión exhaustiva de los e-aditivos. En la página e-aditivos.com viene un listado de todos ellos con sus simbolitos de bueno, malo o malísimo.

Cómo huir de la monotonía alimentaria

Uno de los problemas de nuestra sociedad actual es que se come de forma muy monótona. Muchas personas no comen más de un par de decenas de cosas: derivados del trigo (pan, galletas, pasta, bollería variada), derivados lácteos (da igual la forma, al final es un alimento = leche), cerdo, patata, pollo, huevo, aceite de oliva, aceite de girasol, lechuga iceberg, tomate, atún de lata (y ya con eso hay quien dice que han comido pescado), maíz, arroz, manzana, plátano, naranja (en zumo, lo que hace que el consumo de fructosa se dispare). En España la situación no es tan mala como en algunos lugares de la sociedad industrializada y hay verdura y fruta variada, pescado, marisco… Aunque no todo el mundo tiene acceso a productos frescos de calidad.

En cualquier caso, el día típico de mucha gente empieza con unos cereales o pan con leche (y zumo); al mediodía, puede caer un bocadillito, quizá una fruta. Para comer, suele haber como acompañamiento pan, y los postres a menudo son lácteos. Merienda: más pan o galletas o bollería, o un lácteo hiperazucarado, y de cena unos palitos de merluza rebozados. No es que todo el mundo coma así, pero… si se hace una lista de los ALIMENTOS distintos que se comen en un día, ¿llegarían a superar los 20 o 40? Nuestros ancestros del Paleolítico comían de lo que había y según las estaciones. Hasta 3000 plantas y bichos diferentes.

¿120 alimentos distintos?

Yo he hecho la prueba de huir de la monotonía: nos la pusieron de tarea en el primer seminario de PNI al que asistí hace casi 3 años (fue ese Dr Leo Pruimboom que nos puso a los compañeros y a mí la cabeza del revés). Comer durante 10 días 120 alimentos distintos. Me senté en el ordenador y me hice una hoja de cálculo con listas de alimentos. Además, se trataba de hacer una pauta de alimentación evolutiva que no incluyera cereales, lácteos, carne de mamíferos, legumbres ni patatas. Esto implica restringir en realidad muy pocas cosas de ciertos productos de consumo más habitual: trigo, leche, cerdo, ternera, lentejas, garbanzos, guisantes, patata. Para mí no fue muy difícil en cuanto a no tomar alguna cosa porque llevaba muchos años haciendo cambios en mi alimentación, hacia una tendencia tipo paleo. (Lo de la carne de mamíferos y el Neu5Gc reconozco que fue un poco traumático pero ya pasó.)

Afortunadamente las especias también contaban y pude hacer un primer listado de no ya 120, sino 140 alimentos. Eso sí, cuando iba por los 80 ya me costaba. Fue difícil. Me parece un ejercicio interesante para cualquiera que quiera hacer cambios positivos en su alimentación. Anotar TODOS los alimentos distintos que se comen en una semana, por ejemplo (debería ser sin hacer trampa: es decir, “no vale” modificar la conducta y empezar a variar la alimentación por el hecho de observarla). Y luego, hacer ese listado de 140 o más alimentos y comerlos de forma rotativa en 10 días o 2 semanas. No significa no aprovechar las sobras, claro.

Incluir setas, algas, especias e hierbas, verduras de todos los tipos, lo hace posible. ¿Y para qué sirve? Para conseguir más micronutrientes y evitar la ingesta excesiva de alimentos de baja densidad nutricional. Comer trigo 3-4-5 veces al día y lácteos ídem no es muy buena idea para nadie, al menos si hablamos de alimentación saludable. En otra entrada (o múltiples) podremos centrarnos más en el tema del gluten/cereales y la caseína/lácteos (no solo caseína, también están la butirofilina o el miRNA 148).

¿Qué pasa con las legumbres?

Hay personas que huyen mucho de las legumbres porque les sientan muy mal, o por los antinutrientes o lectinas que pueden contener. Lo cierto es que pueden formar parte de una alimentación variada en el seno de la dieta pescomediterránea, por ejemplo. Cuando se remojan y cuecen de forma prolongada, estas sustancias se inactivan en gran parte. Incluso, si permanece una pequeña cantidad, pueden llegar a ser horméticas. Otras técnicas ancestales son la germinación y la fermentación.

¿Veredicto?: si te sientan bien y te gustan, incorporarlas a la alimentación alguna/s veces en semana da variedad «plant-based» a tu ingesta proteica. Además, tienen un tipo de MACs (hidratos de carbono accesibles a la microbiota) que nutren a tu microbiota. Claro, de ahí también los a veces excesivos gases que pueden generar.

Si tienes alguna patología específica y ves que te sientan muy mal, no estás, por supuesto, «obligado» a comerlas! Si el malestar es sobre todo digestivo, habría que ver por qué no te caen bien. Por otro lado, en algunas patologías puede ser que lleguen a ser algo problemáticas. Por ejemplo, hay personas con ciertas condiciones inflamatorias o autoinmunes crónicas que no las toleran. En estas situaciones, tras una fase inicial de nutrición personalizada, puede que las lleguen a incorporar posteriormente en algún momento de forma ocasional.

En este fantástico artículo Marcos Vázquez de Fitness Revolucionario repasa más aspectos sobre las legumbres. La flexibilidad en la alimentación sin caer en embudos alimentarios sería la situación ideal, sobre todo en personas sanas. En personas con patologías, la individualización es la clave. Ni las legumbres son un superalimento que sea necesario consumir a diario por todo el mundo, ni tampoco el villano universal que consideran algunos.

Más allá de estas consideraciones, la libertad individual de las personas informadas está por encima de imposiciones que a menudo tienen más de ideología que de otra cosa.

Nuestra microbiota también necesita nutrirse

Y es que no solo nuestro cuerpo mamífero necesita variedad de alimentos. Nuestra MICROBIOTA sobre todo necesita MUCHA variedad de alimentos: fibra celular y soluble, polifenoles, ácidos grasos omega 3… ¿les damos a nuestros bichos todo lo que precisan para estar bien?

Hoy en día, en cualquier persona que quiera mantener la salud o mejorar un proceso patológico necesita un consejo específico en lo que se refiere a la alimentación. NO da igual lo que se come si se tiene artritis reumatoide, tiroiditis de Hashimoto, esclerosis múltiple o una espondiloartropatía. Por suerte, cada vez va habiendo más información al respecto sobre todo en formato divulgativo, por mucho que se empeñen algunos en decir que “no hay evidencia”. Claro, porque la alimentación y su impacto sobre la salud no se puede analizar de una forma lineal. Forzosamente es un asunto complicado por las múltiples sustancias que tiene un alimento. Pero, si una aspirina hace múltiples efectos sobre el organismo, ¿por qué iba a ser descabellado pensar que un alimento puede contener sustancias con efectos beneficiosos o perjudiciales sobre el cuerpo?

Sobre este tema escribí un minilibro que se llama “Alimentación prebiótica y antiinflamatoria” en colaboración con Nutribiótica. Ahora, lo tienes disponible aquí en mi web si te suscribes a mi newsletter. Evidentemente es algo introductorio, y para casos particulares lo adecuado es contar con un asesoramiento por parte de un profesional actualizado.

¿Una utopía?

Lo ideal sería que un médico actualizado pudiera trabajar en colaboración con un dietista o un nutricionista actualizado para individualizar las pautas de alimentación para un paciente concreto. Por desgracia esto no siempre es posible – ¿o debería decir «casi nunca»? Yo soy médico, y aunque tenga un título de experto en nutrición, no me dedico a hacer “dietas. Aun así, considero que es mi obligación informar a mis pacientes de las pautas alimentarias que les pueden perjudicar o beneficiar para su patología concreta. Por desgracia en la sanidad pública no lo podía hacer con todos los pacientes, y no todos los pacientes quieren y/o pueden hacer caso de los consejos que les pueda aportar, pero… esto es lo que DEBERÍA ser. Es mi opinión personal, discutible como todo, claro.

Lamentablemente, no hay nutricionistas en muchos hospitales ni desde luego tampoco en los Centros de Salud. Alguno habrá pero muchos menos de los que debería. Vaya, igual que debería haber en la sanidad pública MUCHOS más psicólogos, y por supuesto fisioterapeutas, CAFD, logopedas, podólogos, odontólogos, y claro, también más enfermeras, auxiliares, celadores, etc. Los médicos especialistas en Endocrinología y Nutrición tienen muchísimo trabajo con las patologías endocrinológicas, y sus consultas suelen tener una duración más breve. Por lo demás, la inmunonutrición por ejemplo no es aún una subespecialidad muy trabajada en los programas formativos de los MIRes de esta especialidad, que yo sepa (que me corrijan si está cambiando).

Así nos va, la salud de nuestros pacientes y de la población supuestamente sana (la mayoría probablemente premórbida), cuando se les atiende “a la pata coja y con los brazos atados a la espalda” por esa falta de profesionales que permitan una verdadera atención multidisciplinar.

Quiero confiar en que el futuro será mejor. Mi granito de arena de momento lo he dejado por escrito en mi e-book.

Agradezco a Nutribiótica el haber creado este e-book: los textos son míos, pero la maquetación, las imágenes, el diseño,… ¡yo no sabría hacer algo tan chulo a nivel visual! En en #NBlog tenéis muchísimos artículos divulgativos sobre la microbiota; por ejemplo, un artículo escrito por mi amiga y compañera la doctora África Villarroel sobre Alimentación, microbiota e inmunidad. ¡Os lo recomiendo para seguir aprendiendo!

Para compartir:

74 Comments

  1. Natalia
    mayo 2, 2021

    Buenos días Doctota Arponen. Le he descubierto hace poco y me parece que hace una labor importantísima , la divulgación de su trabajo está abriendo los ojos a muchos pacientes y profesionales de la salud, gracias.
    Por otro lado me gustaría saber si usted conoce algún profesional que trabaje con pacientes con fibromialgia, mi madre lleva mucho tiempo( casi 25 años) diagnosticada y la medicina tradicional ya no le sirve. Muchísimas gracias y un saludo

    Responder
    1. Sari Arponen
      mayo 2, 2021

      Hola: si la diagnosticaron hace 25 años me atrevería a decir que hay quizá algunas cosas que se puedan apurar mejor en cuanto a diagnóstico (diagnóstico completo sobre tiroides, descartar celiaquía, que no tenga SIBO…). Muchos profesionales con formación en PNI o medicina integrativa podrían ayudarla, mejor escríbame un correo a info@drasariarponen.com (aunque tengo ahora retraso de algunas semanas en conetestar).

      Responder
  2. Roser Bartrolí Roura
    abril 26, 2021

    La visión de la influencia de la microbiota en la fisiología de nuestro organismo, y cómo su modificación y ajuste puede cambiar nuestro estado de salud, supone realmente un cambio de paradigma.
    Tengo que decir que soy intolerante a la fructosa, a la lactosa, y tampoco puedo comer huevos. Siempre echo en falta dietas para intolerantes a la fructosa. Y resulta bastante difícil. He de decir que, después de cinco años de dieta super estricta y exigente, actualmente puedo ser un poco más flexible, es decir, me permito aumentar la cantidad de verduras y el umbral de mi tolerancia ha cambiado. Con estricto control, suplementos, algún probiótico he recuperado totalmente la energía, que en el peor momento llegó a ser mínima. Realmente, el cambio en la dieta fue mágico. Sin embargo, insisto en que la intolerancia a la fructosa apenas existe en ningún campo, a pesar de afectar a muchos. Siempre he pensado que esta es una sentencia de por vida. Ni me considero enferma, ni tan solo me importa en absoluto comer tan distinto al resto, habitualmente, ni que me cueste tanto comer fuera. Me compensa totalmente porque me encuentro bien y con fuerzas.
    Agradecer a Sari y a otros especialistas su esfuerzo por saber y avanzar!

    Responder
    1. Sari Arponen
      abril 29, 2021

      Es frustrante a menudo lo lenta que puede ser la mejoría en este ámbito; y lo poco que se conocen aún este tipo de trastornos. Mucho ánimo y enhorabuena por ese camino de la mejoría.

      Responder
  3. Juan Carlos Poveda
    abril 26, 2021

    Gracias por tu libro…por fin un médico te pregunta por lo que comes, como te sientes o cual es tu estilo de vida.

    Quisiera simplemente que me recomendaras algún profesional de tu confianza y tus conocimientos en Zaragoza.

    En mi caso lo que tengo diagnosticado es psoriasis, y como dices en el libro, como consecuencia una microbiota intestinal y cutánea en mal estado.

    Gracias de nuevo y un saludo.

    Responder
    1. Sari Arponen
      abril 29, 2021

      Hola!, pues para patologías cutáneas en Zaragoza está la dermatóloga integrativa Paula Bergua 🙂

      Responder
      1. Juan Carlos Poveda
        abril 29, 2021

        Gracias por perder tu valioso tiempo en responder…Es un bonito detalle… Te lo agradezco. Veo que aplicas lo que predicas en el libro. Iré a ver a la doctora Paula Bergua. De nuevo muchas gracias. Un saludo

        Responder
        1. Sari Arponen
          mayo 2, 2021

          Gracias 🙂

          Responder
  4. Almudena
    abril 15, 2021

    Buenos días, me he leído su libro como si de una novela se tratase! tan interesante!. Levo 4 años de médicos (digestivos, alergólogos, nutricionistas, genetistas etc…) y en el libro he encontrado mas respuestas y explicaciones que en ninguna consulta!. Una pena que no tenga consulta abierta. Me han diagnosticado SIBO, disbiosis, permeabilidad intestinal, SII, intolerancias varias derivadas de lo anterior, parásitos (blastocystis hominis y Giardia lamblia), mercurio alto…. pero me mandan antibióticos y antidepresivos y sigo igual: nauseas, dolores de cabeza, musculares, fatiga, hinchazón abdominal, sobrepeso imposible de bajar con dietas saludables, diarrea/estreñimiento….. Como sano e intento hacer ejercicio. Esto tiene arreglo? me recomienda un compañero que crea me puede ayudar? Gracias a gente como Ud por hacernos entender que pasa en nuestro cuerpo!!

    Responder
    1. Sari Arponen
      abril 20, 2021

      Hola: lamento que tenga problemas de salud. Le escribo con alguna recomendación de un compañero. Un saludo.

      Responder
  5. Ana
    abril 5, 2021

    He escuchado tus libros y hoy voy a comprar tu libro. Tuve sepsi por micoplasma neumonoide hace cuatro años.
    Desde entonces me siento cansada, con hinchazón intestinal, gases, molestias, niebla mental, baja tolerancia al estrés…Yo era muy activa. Mi calidad de vida se ha reducido. Incluso ahora estoy de baja. Me dicen que es depresión y ansiedad, pero yo creo que no.
    Qué opinas? Qué puedo hacer?
    Fui a pedir una consulta contigo, ( internista y microbiota) me ilusione, viéndome recuperando mi energía de nuevo. Pero al ver que ya no recibes pacientes nuevos, mi esperanza de recuperación se ve frustrada.
    Vas a volver a pasar consulta? Cuándo puedo pedir cita contigo? No sé a quién acudir con tu doble especialidad y competencia. Graciad

    Responder
    1. Sari Arponen
      abril 5, 2021

      Hola: pues seguramente tenga disbiosis, casi seguro con SIBO… se lo tienen que mirar bien mirado. Yo ahora no tengo la agenda abierta para nuevos pacientes, pero le puedo recomendar a algún otro compañero de forma privada.

      Responder
      1. Almudena
        abril 15, 2021

        Si por favor. Me gustaría ir a la causa de ese SIBO, como dice en su libro….He tenido ya SIBO varias veces que me han mandado antibióticos y – se imagina – que se ha curado, pero vuelve.
        Un millón de gracias

        Responder
  6. David
    marzo 29, 2021

    Acabo de comprarme el libro y ya me he descargado la revista. Lo cojo todo con muchas ganas!. Ojalá algún día publiques algo sobre la artritis psoriásica como el mago more! A mi me sería de mucha ayuda. Muchas gracias por toda la información!

    Responder
    1. Sari Arponen
      abril 5, 2021

      Espero que le guste 🙂 Sobre artritis psoriásica habría mucho que decir, lo tendré en cuenta. Gracias 🙂

      Responder
  7. Eva
    marzo 18, 2021

    Me he suscrito y no me llega el ebook tampoco en spam

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 19, 2021

      Se lo hago llegar.

      Responder
      1. maria
        marzo 29, 2021

        Buenas Noches!

        Me gustaría recibir el libro gratuito, estoy suscrita, gracias!

        Responder
        1. maria
          marzo 29, 2021

          Recibido! mil gracias

          Responder
        2. Sari Arponen
          abril 5, 2021

          Hola: compruebe si está en la bandeja de spam, le mando un correo de todos modos. Un saludo.

          Responder
      2. Ana
        abril 4, 2021

        Buenas tardes, disculpe, pero a mi me ha ocurrido lo mismo, no me llega tampoco. Muchas gracias

        Responder
        1. Sari Arponen
          abril 5, 2021

          Le enviaré un correo (puede ser porque esté en spam).

          Responder
  8. Anna Julià Trapote
    marzo 15, 2021

    Buenos días, dra. Sari Arponen.

    Te descubrí en un artículo de un periódico digital. He comprado tu libro ¡ya!, el cual estoy leyendo como si de una golosina se tratara, ¡me encanta! (deberé leerlo muchas veces para asimilar) y me he subscrito a tu blog.

    Padezco malestares estomacales, dolores articulares y musculares que viven conmigo desde hace ni recuerdo e hipotiroidismo de Hashimoto (hace 6 años 🙁 con eutirox 50 mcg). He cargado con la mochila del estrés y del miedo creo que toda mi complicada vida y ahora intento aligerarla como puedo (comer bien, ejercicio sí o sí, relativizar situaciones complicadas…).

    La pregunta es si ¿existen casos en los que el hipotiroidismo de Hashimoto pueda curarse? Porqué entiendo que cuidando mejor mi macrobiótica se calmarán mis dolores, desajustes estomacales e insomnio (me cada 3 horas).

    Muchas gracias!! por compartir y ser tan cercana.
    Anna.

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 19, 2021

      Hola: depende de cómo definamos la «curación». Se puede bajar mucho la autoinmunidad y mejorar la función tiroidea (incluso algunas personas llegan a prescindir de la la levotiroxina, aunque no es el objetivo principal). Es importante descartar la celiaquía. No es solo la microbiota, se trata de hacer un cambio integral de hábitos como proponen por ejemplo en el método Reshape: https://cutt.ly/Bxy8d76 o bien empezando por el libro de Izabella Wentz sobre Hashimoto. Además, en el podcast de Slow Medicine Revolution tenemos 5 episodios sobre tiroides. Un saludo.

      Responder
  9. Yolanda
    marzo 14, 2021

    Mañana encargo en una librería el libro es la microbiota idiota
    Lo siento no soy de comprar en Amazon , soy de comprar en el comercio
    Tradicional , os iré contando
    Un saludo desde Burgos

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 14, 2021

      Me parece superbien apoyar el pequeño comercio 🙂 Espero que le guste.

      Responder
  10. Cecília
    marzo 12, 2021

    Muhas gracias por compartir informaciones tan valiosas. Ya estoy inscrita en la newsletter pero no me ha llegado el enlace para el documento tampoco en la pasta de spam. Un saludo

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 14, 2021

      Se lo hago llegar, gracias por el interés 🙂

      Responder
  11. Rosario
    marzo 7, 2021

    Hola.
    Genial todo lo que comparte dra.
    Me ha suscrito y no llega el ebook, he mirado en spam y no hay nada.
    Gracias.!!

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 14, 2021

      Se lo hago llegar, gracias por el interés 🙂

      Responder
  12. Aixa
    marzo 7, 2021

    Holà
    Ya tengo el libro, quisiera consultarle si da citas en forma presencial?

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 14, 2021

      Lo lamento, no tengo la agenda abierta ahora para nuevos pacientes… según lo que le pase le recomiendo a un PNI o un médico integrativo.

      Responder
  13. Jorge Ramos
    marzo 5, 2021

    Gracias por tu respuesta, Sari. Entonces, entiendo que una harina de garbanzos,por ejemplo, no sería mucho mejor que una harina de cereales dado que al triturarlos para hacer harina su fibra se convertiría también en fibra acelular. ¿Es correcto? Lo pregunto por encontrar sustitutivos «sanos» de las harinas de cereales…

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 14, 2021

      Personalmente me gusta más usar por ejemplo almendra y coco rallado, o trigo sarraceno en ocasiones (de los pseudocereales quizá el más indicado). Usar harina de garbanzo ocasional tampoco pasa nada…

      Responder
  14. Geles
    marzo 4, 2021

    Me ha parecido súper interesante la entrevista con Pablo Fuente, todo lo que podamos hacer para cuidarnos siempre será bueno, ya me he comprado el libro….

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 5, 2021

      Me alegra que le haya gustado, espero que el libro le sea de utilidad 🙂

      Responder
  15. Myrna Miramar
    marzo 4, 2021

    Gracias por sus investigaciones y compartir tanta información quede enganchada con el tema , yo concluí en estos ultimos años en comer comida de calidad a mi presupuesto y estar atenta a Cómo la digiero . Trate de hacer ayuno de 12 hrs. Y no aguante mi estomago era una bomba cuando comía ,así que lo deje se me activo la gastritis y sentía un gran vacio en el estomago,como tres veces al día y trato de estar de 8 a 10 hrs.por la noche sin comer . Tengo casi un mes haciendo chi kung y me he sentido muy bien . Me interesa el libro para aplicar más cosas saludables a mi vida . Me inscribi pero no llego . Gracias .

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 5, 2021

      Hola: compruebe también la bandeja de spam y si no llega (hubo un problema con el servidor de correo), se lo enviaré.
      Cada uno debe individualizar los hábitos (dentro de los saludables) a su situación. Es fantástico el chi kung 🙂

      Responder
  16. Marce
    marzo 4, 2021

    Programa con pablo fuente, que me queďé enchufado. Importantísimo mejorar fisica y psíquicamente, a traves de tantos aspectos de la microbiota y nuestros hábitos de vida y alimentación.
    Impresionante , gracias doctora

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 4, 2021

      Me alegra que le gustara, muchas gracias por el feedback.

      Responder
  17. MARIA
    marzo 3, 2021

    Que maravilla de descubrimiento en el programa de Pablo Fuente, me ha encantado las explicaciones de la Doctora Sari sobre la microbiota.

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 3, 2021

      Me alegro, muchas gracias 🙂

      Responder
  18. Raul Arroyo
    marzo 3, 2021

    Buenos Días
    Acabo de conocerte a través de Pablo Fuente.
    Muy interesante todos los subtemas que habéis tratado.
    Sigo dieta Cetogenica ( desde hace un año ) para intentar paliar pólipos vesiculares.
    En un año no me han crecido (cuando en años anteriores siempre tenia más ), este mayo me toca revisión. Cruzo dedos.
    Sumo ayunos a ello también.
    Acabo de pedir tu libro a Amazon junto con el que has dicho de Revolución Psicobiotica.
    Muchas Gracias por compartir tu experiencia.
    Un abrazo.

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 3, 2021

      Sí, la dieta cetogénica es útil para muchos cuadros, me alegro que parezca ser así en tu caso 🙂 Y espero que disfrutes las lecturas! 🙂

      Responder
  19. Marisa
    marzo 3, 2021

    Muchas gracias por todo lo compartido, ha sido muy interesante, no sabía mucho del tema y creo que partir de ahora estaré mucho mejor informada
    Gracias, saludos

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 3, 2021

      Me alegra que le haya gustado 🙂

      Responder
  20. Paula
    marzo 2, 2021

    Estimada Dra Arponen, acabo de seguir su directo en radio el respeto con Pablo Fuente y me ha encantado escucharla. Qué interesante todo lo que nos ha contado acerca de la microbiota! Deseando recibir el ebook de alimentación prebiótica y adquirir su nuevo libro. Muchas gracias. Un saludo.

    Responder
    1. Sari Arponen
      marzo 3, 2021

      Me alegro. Si el ebook no llega, se lo enviaré por correo (se debe comprobar el spam primero). Gracias y un saludo.

      Responder
  21. Silvia
    febrero 26, 2021

    Hola ..muchas gracias x tanta información valiosa..soy migrañosa ..gracias ..me suscribi xa ebook y no me ha llegado..gracias nuevamente Dra saludos desde Argentina 😘😘

    Responder
    1. Sari Arponen
      febrero 27, 2021

      Compruebe la carpeta de spam, y si no está ahí, mándeme un mensaje por el formulario de contacto.

      Responder
  22. Eliana
    febrero 26, 2021

    Acabo de descubrirte, ya he comprado el libro y me he suscrito! vamos que alegría de descubrimiento!!

    Responder
    1. Sari Arponen
      febrero 27, 2021

      Me alegro, espero que te guste el libro 🙂

      Responder
  23. Laura
    enero 11, 2021

    Hola Sari
    Me he inscrito en la Newsletter pero no recibo el ebook. Empiezo a leerte y me esta encantado. Con ganas de seguir.
    Un saludo
    Laura

    Responder
    1. Sari Arponen
      enero 21, 2021

      Ok, lo envío 🙂 Gracias por seguir.

      Responder
  24. Lucia
    noviembre 21, 2020

    Qué bueno que existan profesionales como tu y que nos ayuden. Yo tengo colon irritable, ese es mi diagnóstico ayer empecé con dolor y falta de fuerzas dolor de cabeza etc etc, y estoy buscando poder saber y entender para ayudarme a comer bien mejor de lo que lo hago, saber que probiotico poder tomar, estoy muy desorientada la verdad y me gustaría cambiar y ayudarme… Quiero tener calidad de vida, mas que tengo 2 niños pequeños, leere tu libro, muchas gracias.

    Responder
    1. Sari Arponen
      enero 4, 2021

      Hola!, perdón, este mensaje había ido a spam.
      Para el «colon irritable» es muy importante buscar posibles causas, porque es un diagnóstico de exclusión. Es decir, ver que no haya SIBO, celiaquía o parásitos, por ejemplo. Entonces, antes de saber qué probiótico tomar, se debe realizar una valoración individualizada por un profesional actualizado. Desde luego que alimentarse sano es un primer paso.

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  25. Ana Lucía
    noviembre 19, 2020

    Hola, donde puedo conseguir el libro?

    Responder
    1. Sari Arponen
      noviembre 19, 2020

      Hola: en la sección «gratis» del blog. Es un e-book que se descarga en pdf una vez que se hace la suscripción (si no llegan los correos, se debe comprobar la bandeja de spam y promociones). Un saludo y gracias por el interés.

      Responder
  26. Moliva
    agosto 13, 2020

    Hola, me encantó tu artículo, me anima muchísimo a cambiar mi estilo de alimentación, y la de mi familia, te cuento que somos una de esas familias chatarras, todo los alimentos son comprados de latas y preparaciones listas, aun las verduras y las frutas..creo que el organismo pide a gritos lo saludable, sé que costará acostumbrarse…Gracias por toda la información y consejos, de verdad me ha encantado… 🙂

    Responder
    1. Sari Arponen
      septiembre 26, 2020

      Muchas gracias 🙂 Con un pequeño cambio cada semana al final se llegará al cambio grande 🙂

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      1. Juan
        septiembre 26, 2020

        La verdad que tenemos que agradecer a las personas como usted doctora, ya que nos proporciona un montón de información que es muy difícil escuchar de nuestros médicos de toda la vida, es una lastima que no haya más médico expertos en este campo en nuestros seguros médicos y en la seguridad social….

        Responder
        1. Sari Arponen
          octubre 2, 2020

          Muchas gracias. Poco a poco esperemos que mejore la formación en estos temas, yo intengo poner mi granito de arena 🙂

          Responder
  27. David
    enero 2, 2020

    ¡Muy buen artículo Sari, muchas gracias por la aportación!

    Un saludo.

    Responder
    1. Sari Arponen
      enero 8, 2020

      Gracias a ti por el comentario. Un saludo.

      Responder
  28. Alba
    junio 1, 2019

    Enhorabuena por el blog. Y totalmente de acuerdo con tu opinión a cerca de las necesidades que surgen en la sanidad pública. Yo soy matrona y día tras día me planteo el brutal impacto positivo que tendría en la salud de las madres y de los bebés un verdadero cambio en su alimentación, ejercicio físico, sueño…¡En un período tan trascendente como la gestación!

    Un saludo y gracias.

    Responder
    1. Sari Arponen
      junio 3, 2019

      Muchas gracias. Efectivamente, el embarazo e incluso el período previo es fundamental para estableces las bases de la salud del bebé. Y también es importante lo que hace el padre. Un ejemplo de lo regular que a menudo se hacen las cosas es por ejemplo el manejo de la diabetes gestacional, bastante mejorable en muchas ocasiones. Un saludo y gracias por el comentario.

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  29. Carlos
    mayo 15, 2019

    Gracias por descubrirme un mundo nuevo, del que tenía pequeñas referencias pero que ahora estoy deseando conocer a fondo.
    Soy fisioterapeuta

    Responder
    1. Sari Arponen
      mayo 27, 2019

      Muchas gracias por tu comentario Carlos. La Medicina Evolucionista y sobre todo la PNIc cambia la vida de la gente que se acerca a ella. Seguro que te será de utilidad 🙂 en tu vida personal y profesional.

      Responder
  30. Ruyman
    mayo 12, 2019

    Sari me encanta tu blog , aunque muchas de las ideas ya las he visto en nuestras clases , nunca esta de mas recordarlas y refrescarlas de esta manera amena y sencilla.un besote enorme y no cambies nunca. Ruyman

    Responder
    1. Sari Arponen
      mayo 13, 2019

      Gracias amigo. Lo de no cambiar… espero ir cambiando a mejor, siempre a mejor! 🙂

      Responder
      1. Jorge Ramos
        marzo 4, 2021

        Muchas gracias por tu Blog y por el minilibro Alimentación prebiótica y antiinflamatoria, me ha parecido superinteresante. Sobre lo que comentas de la fibra acelular de los cereales tengo una duda. ¿Es por ser cereales o por su proceso de triturado para hacer harinas? Es decir, en el caso de unas fresas trituradas para hacer un batido (no exprimidas en zumo) o verdura triturada para hacer una crema, ¿pasaría lo mismo? Muchas gracias.

        Responder
        1. Sari Arponen
          marzo 4, 2021

          Hola: sí, en gran parte es por el hecho de hacerlos harina. La fruta y la verdura mantienen su fibra celular, lo que pasa es que en formato líquido (batido) se toma más cantidad y la fructosa entra más rápido, así que no es recomendable abusar de los batidos (sino comer la fruta y la verdura enteras). Un saludo.

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  31. Pedro Sanchez
    mayo 11, 2019

    Excelente síntesis de una pandemia ligada a la alimentación inadecuada. Hace falta más concienciación , no solo por parte de la persona de a pié, sino también por los profesional es sanitarios a los que muy frecuentemente no solo les falta la visión holística del paciente sino también el recurrir a lo que ya Hipócrates decía con aquello de que la comida sea nuestra medicina.

    Responder
    1. Sari Arponen
      mayo 13, 2019

      Gracias por tu comentario. Sí que hace falta más concienciación por parte de los profesionales y la población en general. Es necesario un cambio de paradigma. Pienso que estamos yendo en la buena dirección aunque los cambios son lentos.

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